domingo, 31 de enero de 2010

Cenicero de tristezas.

Bocanadas de humo inundan el paisaje, el cielo cubierto de nubes dispersas, como mis pensamientos que están lejanos, que van hacia ti.
Vuelvo a posar el cigarrillo en mi boca, jugando con mis labios y aspirando todo su contenido. Aquí me encuentro, en el balcón de mi cuarto, mirando el mundo que te dejó partir. En mi mano posado aquel cenicero, en cual deposito todo lo que el viento no se lleva, todo lo que mis pulmones no inhalan, todo lo que he llorado sola. Sabes, no me gusta tanta luz, no me gusta el cielo claro, prefiero la noche...porque cuando miro las estrellas, que la visten, estas me hablan de ti. Me
gustaría que lo que exhalo fuese un registro de todo lo que siento hoy, pero sé que se irá como tú. Quiero buscarte, hallarte, tan solo mirarte, pero todavia guardo los sueños que dejaste en la puerta.
Mi cigarro se acaba, las bocanadas se pierden, miro a mi alrededor y puedo indicar que hasta la ausencia te extraña y tengo un cenicero de tristezas.

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