sábado, 10 de septiembre de 2011

El invierno se está yendo, deja atrás al otoño, olvida las hojas, olvida lo húmedo, olvida lo grisáceo, la oscuridad, las sombras. Y los colores que se formarán, darán vida a la luz, darán luz a la vida. Quiero que se vaya sin despedida, sin preámbulos y se lleve todo, que sea una bestia que desgarre el corazón podrido y triste de la vida. La vida renacerá, se regenerá con jirones de otras vidas. Pese a mi agrado por sus colores; su manto oscuro, de muerte, de no-esperanza me consume y no me deja muchas opciones. Los vendavales hacían un festín, la tormenta llegaba e inundaba todo. ¡Cómo deseo que llegue luego la primavera! Y me haga olvida todo, que sea mi motivación y mi analgésico a este mundo, a esta enfermedad que tengo, esta enfermedad que se llama "Hacerse la víctima y echarle la culpa al invierno"

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