sábado, 10 de diciembre de 2011

No me queda claro si al final
hay que hablar o partir sin decir nada más.
Y si nos vemos en algún lugar
yo no sé si ir a saludarte o no hablarte más.

La confianza se ha perdido,
nuestros lazos destruidos,
has hecho nuevos amigos.

Y el miedo más grande que me da
es el nunca poder arrancarte de las cosas.
De la nieve, del sol y del mar
de los sitios más perfectos para vacacionar,
ahora de ellos yo me privo
por miedo a toparme contigo
y tu bronceado atractivo.

Y no me cuenten y no me digan
no quiero saber si ahora es más feliz tu vida.
Y las promesas que nos hicimos
a mi me pesan, pero a ti te dan lo mismo.

Y soy un barco a la deriva
y tengo miedo de atracar justo en tu isla.

1 comentario:

Chico del placebo ! dijo...

Claro que lo tengo, pero no de este modo (por internet)