viernes, 25 de mayo de 2012

Todo está normal, no hay nada que esperar, no hay nadie allá afuera. La brisa me envuelve en el lento degradar de las cosas, en el desfallecimiento de los sentidos. Tan tenue, tan ligera me siento, tan minima ante todo esto que decido renunciar a las malas prácticas, a los malos amores, a los malos tragos. Me arranco, pero suave porque nadie me persigue, sólo mi mente, sólo mis miedos. Y estoy sola, refugiada en el mañana, en lo que fue, para no perder mis pasos avanzo uno y retrocedo dos. 

2 comentarios:

Abel dijo...

Yo te sigo donde sea/como sea. Te amo amore, con todo mi cora <3

flaca! dijo...

Sabes me gusta como escribes, hoy te sapie todo todo, te quiero.