miércoles, 26 de junio de 2013

Me encuentro sumergida en todo lo que te rodea,
desde tu pelo hasta tus miedos
desde lo que dices hasta lo que evitas,
desde un abrazo hasta un te quiero.
Parece no haber salida, por lo menos,
no la encuentro,
dentro de todo lo que temo,
lo que quiero,
lo que soy.
Y no pides nada,
pero tu boca,
llama a quedarme,
a invocarte a esta hora de la noche,
a entender que todo,
no ha sido casualidad,
ni contrato,
ni huida.
No me queda más que definir,
entre tus ojos, tus brazos,
tu espalda, tu pelo,
tu ternura, tu amor,
que lo que ahora sucede,
que ha estado sucediendo hace tiempo,
es que te quiero,
con todo, con nada
y no exagero al decir que mucho,
que crece, que ya no lo puedo evitar.

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